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Discurso del Presidente de CIMAS PDF Imprimir Correo electrónico

Venerable Maestra Ilustre Hna:. Edlamar Provesi

Gran Maestra de la GLADA, Muy Ilustre y Pod:. Hna:. Vera Facciollo

Ilustres Dignatarios, Venerables Maestros,

Hermanos y Hermanas

 

Es una gran alegría venir frente a Uds. hoy en tanto que Presidente de CIMAS, para abrir este importante Foro sobre cómo contribuye la masonería al progreso social.

Deseo en primer lugar, agradecer a la Gran Logia Arquitectos de Acuario por la iniciativa de organizar este encuentro, al cual hemos entusiastamente auspiciado.

Y es un honor y un orgullo poder dirigirme a los Hermanos y Hermanas presentes para referirme brevemente al significado que tiene CIMAS hoy para el entorno masónico, para explicar la importancia de este proyecto para el concierto masónico internacional. Porque es explicando cual es el proyecto de CIMAS, que entenderemos mejor, cual es nuestro perfil, y como es que trabajamos por el progreso social.

Todos sabemos, porque mucho se ha hablado y debatido, que la masonería universal se encuentra en un fuerte proceso de cambio. En alguna oportunidad hemos dicho que ese proceso es similar al ocurrido a principios del siglo 18. En aquel momento había una masonería que estaba declinando lentamente, pues la época le estaba pasando por arriba y ella tenía enormes dificultades de adaptación. Y la época hizo surgir una nueva masonería que ya anidaba en la antigua entre los “masones aceptados”, donde debemos recordar en particular a Elias Ashmole en la ultima mitad del siglo 17.

Hoy tenemos una masonería que, si bien aun es hegemónica, y que intenta también adaptarse al nuevo mundo, viene sin embargo declinando encerrada en viejos moldes que le cuesta romper.

Algunos de esos moldes son:

· la negativa a considerar a la mujer como válida para la iniciación masónica;

· la prohibición de debatir de religión y de política;

· la necesidad de la creencia en un principio creador, en la inmortalidad del alma y muchas veces en un dios;

· el trabajar en presencia de un libro sagrado;

· la negación de la condición masónica de aquellos que no practican este modelo;

· un excesivo encierro en unas concepciones espiritualistas y herméticas con pocos nexos con la comunidad;

· en otros casos, una excesiva politización;

· en otros casos, aun, una excesiva inclinación sobre la beneficencia o la obra filantrópica.

· Y, en otros casos todavía, una política de encierro al interior de los Templos, como huyendo de las inclemencias de un mundo y un tiempo que no comprendemos en todos sus parámetros.

Y algo que encima al conjunto, que es la no aceptación de la pluralidad masónica, es decir, la no aceptación de la existencia de múltiples maneras de vivir la masonería, la mayoría de ellas válidas siempre y cuando mantengan un nexo con la tradición iniciática propiamente masónica, y sean éticamente aceptables. En esto al mismo tiempo, hay que ser cuidadoso: no todo lo que por ahí anda y se dice masónico resiste un análisis mínimo.

En el mundo, y en nuestro continente en particular, las potencias masónicas se vinculan entre ellas desde tres tipos de prácticas diferentes: una es la existencia de potencias que se vinculan a nivel individual, bilateral, con pactos o tratados o simplemente amistad.

Otras que prefieren vincularse a foros masónicos, que implican compromisos mínimos, o pocas obligaciones.

Por fin otras que mantienen lazos programáticos entre ellas.

También es común ver una mezcla de los tres tipos de prácticas de manera simultánea.

C.·.I.·.MA.·.S.·. es un ejemplo del tipo de agrupamiento masónico ligado por un programa.

En el año 2002, a invitación de la GLADA de Brasil, 10 entidades masónicas elaboraron un programa de unidad que marca un aspecto muy importante de lo que es el proyecto de renovación masónica en curso.

Dicho programa encara los tres aspectos del trabajo masónico como una totalidad: el iniciático, el intelectual, y el cívico, respetando al tiempo la pluralidad de las potencias que la integran, y al no ser un organismo suprapotencial, sino una entidad interpotencial, está asegurada la libertad y libre albedrío de cada una de ellas en su gobierno y posiciones.

Esto naturalmente hace al equilibrio y respeto entre las potencias, pero eso también permite a CIMAS como entidad representativa de sus integrantes un amplio campo de acción, incluso en el campo internacional, como señalaremos más abajo.

Voy a tomar algunos minutos de su atención para detallar algunos aspectos relevantes de su Declaración de Principios, la cual está encabezada de la siguiente manera:

1. La Francmasonería es una institución iniciática, esencialmente valórica, científica, filosófica, filantrópica, cultural y progresista, que trabaja por el advenimiento de la justicia, de la verdad, de la solidaridad y de la paz en la Humanidad. No persigue utopías, sino IDEALES REALIZABLES en el seno de la sociedad humana, en la que vive y trabaja, recogiendo sus anhelos e inquietudes y sembrando en ella sus ideas.

2. Cree en la existencia de sociedades o estados en vías de perfección; su ideal es DINAMICO. Por ello pretende, únicamente, ser FACTOR ACTIVO DEL PROGRESO.

3. Entiende por progreso la constante superación del pasado, para emancipar al ser humano de la ignorancia, del dolor, de la esclavitud y de toda servidumbre material, moral y espiritual, y hacerlo participar en todos los beneficios que puedan proporcionar la civilización, la cultura, la tecnología y los descubrimientos científicos, por medio de una organización positiva de la sociedad.

Como podemos ver, Queridos Hermanos y Hermanas, C.·.I.·.MA.·.S.·. representa en un proyecto masónico cabal, que engloba tanto los factores espirituales y materiales del ser humano, como de la sociedad y la humanidad toda. Es un proyecto que se sitúa en las tres instancias del quehacer masónico: en el Templo, en el Parvis (es decir, entre el Templo y el mundo profano, ligando a ambos) y en el mundo profano propiamente dicho. Por ello es un proyecto innovador y dinámico, por ello está llamando la atención del mundo masónico, que lo ven cada vez más como una referencia, no decimos que en el corto plazo, sino una referencia en ese proceso de refundación masónica que habláramos al comienzo. Si la masonería tiene aun una perspectiva, y si creemos que la tiene y por ello volcamos un esfuerzo de vida en ello, ella deberá pasar, al menos en parte, por algunas de las ideas centrales expuestas en esta Declaración.

Fijémonos en algunos otros de sus propósitos:

Son sus propósitos trabajar respetando sus antiguas tradiciones, contribuyendo con nuevos ideales de servicio a la humanidad, protegiendo el patrimonio ecológico, y correspondientemente, de nuestro sistema planetario.

Pretende alcanzar sus metas a través de la difusión de sus ideales, la prédica a través del ejemplo, y la acción positiva de sus miembros sobre la sociedad, difundiendo el conocimiento y el espíritu científico y luchando contra la ignorancia.

Reconoce y proclama en su totalidad, la DECLARACION UNIVERSAL DE DERECHOS DEL HOMBRE, aprobada por las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948, y trabaja por favorecer el establecimiento de un ORDEN SOCIAL que garantice tales derechos.

Sostiene que el Estado de Derecho y el Régimen Democrático de gobierno es el que mejor cristaliza la voluntad popular, y aspira a impedir los privilegios, la explotación del hombre por el hombre y la de los pueblos débiles por los pueblos fuertes.

Como toda asociación que aspira a realizar sus fines dentro de la comunidad humana, nada de los que sucede en la sociedad le es ajeno, y no fomenta la neutralidad de sus miembros en ninguno de los temas que atañen a la misma. No es órgano de ningún partido político, agrupación social o centro de poder, pero agrupa en su seno a hombres y mujeres de diferentes posiciones personales metafísicas, filosóficas o ideológicas, dispuestas a estudiar e impulsar un Estado laico, a partir de la enseñanza básica, en beneficio de la humanidad y asegurar así la JUSTICIA Y LA PAZ entre los hombres y entre los pueblos, sin distinción alguna de raza, sexo, color, nacionalidad, etc.

Considerando que las ideas metafísicas son del dominio exclusivo de la apreciación individual, la Institución rechaza toda afirmación dogmática, por lo que no prohibe ni impone a sus miembros ninguna convicción teológica o metafísica.

Proclama los principios de LIBERTAD DEL PENSAMIENTO Y DE CONCIENCIA y se compromete a defender los ideales y las instituciones laicas, expresiones de los principios de la Razón, la Tolerancia y la Fraternidad, que tienen por fin mantener un ambiente de convivencia pacífica, pero que no supone indiferencia ante la diversidad de ideas y creencias, pues la Institución declara que es objetivo fundamental de la misma, la búsqueda de la verdad, para impulsar EL PROGRESO DEL GENERO HUMANO, obstaculizado constantemente por la ambición, la ignorancia y la superstición.

LA FRANCMASONERIA ES MILITANCIA. Concibe la marcha evolutiva de la Humanidad, con arreglo a una FILOSOFIA DE LA HISTORIA que manifiesta su optimismo en el Progreso a pesar de las dificultades y retrocesos que a menudo ocurre en esa dinámica. La Institución tiene carácter de ACADEMIA o Escuela de Pensamiento, para propagar y fomentar dicha filosofía y forjar con ella a hombres y mujeres esclarecidos que impulsen y guíen el progreso social, dentro del espíritu laico.

La Francmasonería ... fomenta la integración económica, política, social y cultural progresiva de los países latinoamericanos, como manera de contribuir a la marcha hacia etapas superiores de unión universal.

Fomenta el espíritu crítico.

Como Uds. pueden observar, queridos hermanos y hermanas, este es un programa de amplio espectro para un accionar masónico en todos los terrenos de la vida humana, desde el espiritual, pasando por el conocimiento para llegar a la liberación personal, social y humana en su más amplia acepción.

De ahí el carácter moderno, abierto de este programa en cual pueden reflejarse todas las sensibilidades, los masones, y también profanos, de buena voluntad, deseosos de tomar su parte en la construcción de la civilización nueva que pugna por nacer en medio de las incertidumbres del mundo actual.

Porque cuando decimos que estamos trabajando por hacer nacer una nueva masonería para empujar el nacimiento de una nueva civilización que la Humanidad demanda, lo estamos haciendo con el espíritu de los pioneros del siglo XVIII, que construyeron durante dos siglos una civilización humanista para la era industrial. Y, nuestra responsabilidad con el futuro es construir la civilización Humanista de la era tecnológica.

Hoy comenzamos a vivir otra etapa de la historia muy diferente, donde se nos cambian el sentido de las cosas. Por ello hoy debemos reflexionar sobre los nuevos contenidos de los conceptos, y darles significaciones actualizadas a universales tales como libertad, igualdad y fraternidad, progreso y solidaridad.

Hoy no podemos hablar de progreso social en un sentido antiguo, bien que aun no podemos decir que este concepto de progreso social haya culminado. Cuando vemos lo que pasa en nuestros territorios periféricos, con sus marginaciones, miserias, y falta mínima de respeto por la vida de las gentes, vemos que hay zonas enteras de nuestras sociedades a donde el progreso no ha llegado aun.

Pero, cuando miramos las nuevas realidades tecnológicas y los objetivos en materia de inteligencia artificial, de posibilidad de generar materia viva en un laboratorio, o de viajar en el tiempo, o de modificar la estructura atómica del universo, o simplemente la realidad de comunicaciones, de bio y nano tecnologías, y observamos la brecha impresionante que se expande a velocidad nunca vista entre quienes podrán tener acceso y quienes no, también aparece un nuevo enfoque de las cosas, que nos deben hacer reflexionar acerca de los nuevos mecanismos de control y poder, así cómo de los nuevos senderos por los que transita el progreso social.

Hoy estamos frente a la paradoja de que no hemos podido vencer las fuerzas que se oponían y frenan el progreso social de la era industrial, cuando una avalancha de nuevas problemáticas nos invade. Por ello debemos avanzar por varios caminos y de manera simultánea. Al momento de abrir este Foro, les invito, mis Hermanas y Hermanos, a tener también en cuenta este aspecto de la problemática actual.

Mis Hermanos y Hermanas, les agradezco que me hayan brindado la oportunidad de saludarles y exponerles algunos aspectos distintivos de la Confederación Interamericana de Masonería Simbólica, así como de los nuevos caminos que se abren a nuestra reflexión.